Qué es exactamente
ISOFIX es un estándar internacional de anclaje. Tu coche tiene dos puntos metálicos rígidos en la unión entre el asiento y el respaldo de las plazas traseras, y la silla tiene dos brazos que encajan ahí directamente. No interviene el cinturón de seguridad.
Los anclajes suelen estar marcados con una etiqueta con la palabra ISOFIX o con un dibujo de una silla infantil. En algunos coches están a la vista; en otros, bajo una tapa o entre los cojines del asiento.
El tercer punto: pata de apoyo o top tether
Dos anclajes sujetan la silla, pero no evitan que gire hacia delante en un impacto frontal. Para eso hace falta un tercer punto, y hay dos soluciones.
La pata de apoyo es una pata telescópica que baja desde la base de la silla hasta el suelo del coche. El top tether es una correa que sale de la parte superior de la silla y se engancha a un anclaje situado detrás del respaldo, en el techo o en el suelo del maletero. Ambos funcionan; lo importante es usar el que la silla exija, y usarlo siempre.
Cómo comprobar que está bien instalada
Casi todas las sillas ISOFIX tienen indicadores de color: rojo cuando algo no está bien, verde cuando sí. Revísalos uno por uno, incluido el de la pata de apoyo si la tiene.
Después haz la prueba manual: agarra la silla por la base, junto a los anclajes, e intenta moverla de lado a lado y hacia delante. Debe moverse muy poco. Si se desplaza con facilidad, algo no está bien encajado.
Si tu coche no tiene ISOFIX
Los coches anteriores a 2006 aproximadamente pueden no tener estos anclajes. En ese caso necesitas una silla que admita instalación con el cinturón de 3 puntos, y es importante comprobarlo antes de comprar: varias sillas modernas, incluidas algunas de nuestro catálogo, solo se pueden instalar con ISOFIX.
Una silla bien instalada con cinturón protege correctamente. La diferencia está en que es más fácil equivocarse, así que merece la pena leer el manual con calma y repasar el recorrido del cinturón cada vez.


