1. El arnés flojo
Es el error más común y el más fácil de corregir. Después de abrochar, pellizca la correa a la altura del hombro: si puedes coger un pliegue de tela entre los dedos, está flojo. Un arnés holgado permite que el cuerpo se desplace antes de que la silla empiece a retenerlo.
2. Ropa de abrigo debajo del arnés
Un abrigo grueso crea un espacio entre el arnés y el cuerpo que desaparece con el impacto, dejando el arnés efectivamente flojo. Ajusta el arnés sobre la ropa fina y pon el abrigo por encima, o usa una manta.
3. La banda abdominal sobre el abdomen
En los elevadores, la banda baja del cinturón debe apoyar sobre la pelvis, no sobre la barriga. Las guías del elevador están ahí para eso: si la banda sube, revisa que el cinturón pase realmente por dentro de las guías.
4. La banda diagonal por el cuello o bajo el brazo
Debe cruzar el centro del hombro. Si roza el cuello, sube el reposacabezas; si se sale del hombro, bájalo. Pasarla por debajo del brazo deja el tronco sin sujeción superior.
5. Olvidar la pata de apoyo o el top tether
Sin ese tercer punto, la silla puede rotar hacia delante en un impacto frontal. La pata debe apoyar firmemente en el suelo, no quedar a un dedo. El top tether debe ir tenso, no simplemente enganchado.
6. Dar la vuelta a la silla demasiado pronto
La contramarcha es obligatoria hasta los 15 meses y recomendable mientras la silla lo permita. Cambiar antes, o en cuanto el niño «parece mayor», reduce la protección justo en el tipo de impacto más frecuente.
7. No comprobar nada después de instalar
Hazlo siempre, cuesta medio minuto: indicadores en verde, silla que apenas se mueve al tirar de la base, arnés sin pliegues, reposacabezas a la altura correcta y pata de apoyo o top tether en su sitio.


